
Entre el desquicie que fue organizar el desfile, la preparación obligatoria para los finales, el calor infumable de este infierno que siempre fue Buenos Aires, mi presencia perfecta en el agua que tanto bién me hace y el amor de mi vida del cual me volví su falsa siamesa, te tengo abandonado blog. Que lindo es saber que me es más entretenido conspirar con el sol y la zanahoria para que le aporten color a mi blanco teta que estar usandote de psicologo, ¿será que por fin crecí un poco?. Lo dudo, solo pasaba a refregarte un 'no te extraño' por tu cara. Me fui a seguir haciendo jugos de tomate y kiwi en la flamante compra que hizo mamá por sprayette, quién lo diría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
♥